Excite

Descubre el origen volcánico de Lanzarote en el Parque de Timanfaya

La isla de Lanzarote combina la belleza de sus playas con las singularidad de su paisaje. En pocos lugares como en esta isla, la más oriental del archipiélago, puede observarse mejor la conjugación del paisaje marítimo con el paisaje volcánico.

Se trata de la isla menos montañosa pero de una de las más abruptas por la persistente actividad volcánica que se ha traducido en hermosas playas recónditas rodeadas de acantilados.

Si el viajero quiere empezar por el interior, una parada obligatoria es el Parque Nacional de Timanfaya. Situado al oeste de la isla, es el mejor exponente de la actividad volcánica en la isla y su origen natural reside en las erupciones que se produjeron en el siglo XVIII. En esas erupciones desaparecieron pueblos enteros y una gran extensión de tierra fértil. Hoy, en este paisaje lunar, se pueden visitar 25 volcanes.

Selección de imágenes de Lanzarote

Algo más al norte del parque se encuentran las playas de Famara y Risco. La primera, de casi 3km. de longitud, es especialmente atractiva por el risco de Famara, ubicado en uno de los extremos y que le otorga una gran majestuosidad. El acantilado, tras el cual se oculta la playa de Risco, es la única interrupción en esta larga playa ideal para el surf pero peligrosa por las corrientes marinas.

Al sur, las playas de Papagayo constituyen una alternativa perfecta a las siempre abarrotada zona de Playa Blanca. Se trata de un conjunto de pequeñas playas de 100 a 400 metros de longitud separadas por altos promontorios que dificultan su acceso al tiempo que las aislan de las muchedumbres de playas vecinas.

Imagen: “untipografico”, en flickr.com

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2019