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Viajes por el Tíbet: espiritualidad en el techo del mundo

Encontrar la tranquilidad espiritual o ver espectaculares paisajes donde la naturaleza muestra su aspecto más impresionante son los objetivos principales de aquellos que realizan viajes por el Tíbet. Esta Región Autónoma perteneciente a China y lugar de origen del Dalai Lama, dirigente espiritual de los budistas, reúne cada vez más turistas que visitan la zona gracias entre otros aspectos, a las mejoras de las comunicaciones realizadas en los últimos años.

Pasos previos para organizar el viaje

Como en cualquier viaje hay que realizar una serie de preparativos previos que en el caso de los viajes por el Tíbet llevan añadidas aquellas consideraciones especiales que se han de tener en cuenta en destinos muy alejados de nosotros. Especial importancia tienen las vacunas, si bien las autoridades sanitarias no obligan a ponerse ninguna, es aconsejable vacunarse contra el tifus, la rabia y también la hepatitis. El consumo de agua embotellado también es recomendado. Y por último hay que tener en cuenta que debido a la altitud es posible sufrir al principio mareos, dolores de cabeza, alteración del sueño y agotamiento físico a consecuencia de la falta de oxígeno.

En cuanto a la documentación necesaria hay que tener el pasaporte en vigor con una validez mínima de seis meses junto con un visado que es posible solicitar en la Embajada China en nuestro país. En la solicitud de este visado hay que especificar los lugares que se van a visitar y cual es el motivo exacto del viaje. Una vez allí lo mejor es desplazarse en grupo y con un intérprete, ya que resulta muy complicado por la dificultad de entender a los nativos si no se conoce el idioma y las costumbres.

Para la organización del viaje se puede optar por una paquete ofrecido por agencia de viaje o bien preparar uno mismo las distintas reservas a través de agencias online. Por aproximadamente 1.000 euros por persona es posible volar hasta el aeropuerto de Lhasa. Este vuelo no es directo y una de las vías de entrada principales es a través de Beijing, el tiempo de vuelo total es de aproximadamente 13 horas, y se realiza con Air China.

Desde 2006 otra vía de acceso al Tíbet muy utilizada por los viajeros es el tren. En ese año fue inaugurada la línea férrea que une la ciudad de Golmud, en la provincia de Qinghai, con la capital tibetana. El viaje tiene una duración de ocho horas y discurre por unos paisajes que no dejan indiferentes a los pasajeros. Casi mil kilómetros de su recorrido los realiza a más de 4.000 metros de altura, y llegando a su máxima altitud cuando cruza las montañas de Tanggula, a más de 5.000 metros.

Alojamientos, visitas y gastronomía en Tíibet

En cuanto a alojamientos es posible hospedarse en hoteles de cuatro de estrellas por aproximadamente 100 euros la noche en habitación doble. El Xin Ding Hotel o el Tíbet Hotel Lhasa son establecimientos situados a poca distancia del centro de la ciudad con diversidad de servicios que incluyen la posibilidad de contratación de un guía turístico para las distintas excursiones que se pueden realizar.

La gastronomía de la zona ofrece una variada colección de preparados muy ricos en calorías. La dureza del clima, así como el vivir a esa altitud provoca un gasto diario de energía que es posible reponer en los restaures de Lhasa, Tsedan o Shigatse. Platos como el thug-pa que es una sopa con carne y verduras, momos rellenos de carne, lengua de yak, salchichas de cordero y el lassi, yogur con leche de cabra principalmente, son algunos de los manjares que se pueden probar en este viaje.

Elementos imprescindibles en el viaje es la visita al Palacio de Potala en el Monte Rojo, que es la construcción más antigua de todo el Tíbet y fue antigua residencia del Dalai Lama. El Monasterio de las Cuevas Sagradas de Drak Yerpa, el Lago Yamdrok, el Monasterio de Pakhor que se encuentra en un excelente grado de conservación a pesar de sus casi cinco siglos de antigüedad y la estatua del Gran Buda de oro con dos metros de altura en el Monasterio de Tashi Lhumpo en Xigatse.

Contar con un guía local, la mejor opción

Los viajes por el Tíbet ofrecen multitud de opciones tanto en cuanto a transportes como a itinerarios. Las visitas realizadas en grupo y con guía local son la opción más adecuada para un viaje en un país con una cultura, costumbres y lengua tan diferente a la nuestra. Los paquetes ofrecidos por la agencia habitualmente incluyen todo el trámite burocrático necesario para no tener dificultades en el destino.

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